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Curiosidad · Del catálogo de Margen

El inventor del billete acabó condenado a muerte

La Suecia del siglo XVII era la gran potencia del cobre, así que decidió acuñar su moneda en cobre. Como valía mucho menos que la plata, las monedas tenían que ser enormes: las mayores, unas placas de casi 20 kilos, siguen siendo las monedas más pesadas de la historia. Ir a comprar era literalmente un trabajo de carga.

En 1661, el Banco de Estocolmo, fundado por Johan Palmstruch, ofreció la solución: dejas tus placas en el banco y te llevas un papel que las representa. Habían nacido los primeros billetes de Europa, y fueron un éxito inmediato.

Demasiado éxito. Palmstruch imprimió muchos más billetes que cobre tenía en las cámaras, la gente fue a canjearlos y el banco quebró en 1668. A él lo condenaron a muerte (luego le conmutaron la pena por cárcel). De las cenizas de su banco nació el Riksbank sueco: el banco central más antiguo del mundo.