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Idea · Del catálogo de Margen

Casi todas las puertas se abren hacia los dos lados

Jeff Bezos escribió una vez a sus accionistas que hay dos tipos de decisiones. Las de tipo 1 son puertas de un solo sentido: si cruzas y no te gusta lo que hay al otro lado, no puedes volver. Vender tu casa, quemar un puente, firmar ciertas renuncias. Las de tipo 2 son puertas de doble sentido: cruzas, miras, y si no convence, sales por donde entraste. Apuntarte a un curso, cambiar tu rutina de las mañanas, enseñar el proyecto, escribir a esa persona.

El error, decía, es tratar casi todo como tipo 1: aplicarle a decisiones reversibles la maquinaria pesada del miedo — consultas, listas, semanas de duda — para una puerta que se abre hacia los dos lados.

La idea aplicable es una pregunta previa: antes de decidir nada, decide qué tipo de puerta es. Si es reversible, decide rápido, con el 70 % de la información, y corrige sobre la marcha; el precio de equivocarte es solo volver a cruzar. Si es de verdad irreversible, entonces sí: toda la lentitud del mundo.

La mayoría de las cosas que te frenan hoy son puertas giratorias disfrazadas de muros.