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Idea · Del catálogo de Margen

La bola de nieve silenciosa

Si inviertes 100 € al mes con un 7 % de rentabilidad media anual, en diez años habrás aportado 12.000 € y tendrás unos 17.300. En treinta años habrás aportado 36.000… y tendrás más de 120.000. Esa desproporción es el interés compuesto: tus intereses empiezan a generar intereses, y la bola crece cada vuelta un poco más deprisa.

El detalle que casi nadie interioriza es que la variable decisiva no es el importe, es el tiempo. Quien empieza a los veinticinco con poco suele acabar por delante de quien empieza a los cuarenta con mucho, porque los últimos años de la curva hacen casi todo el trabajo.

La traducción práctica es poco épica: empieza antes, aporta siempre, no interrumpas. El interés compuesto no premia a los brillantes; premia a los que no se bajan.