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Relato · Del catálogo de Margen

Usted tenía razón en la 14 vertical, y no por donde cree

Estimada señora Gorostiza:

Del crucigrama del domingo me han llegado once cartas. Diez me explican que ALMÓNDIGA no se dice. La suya, maestra jubilada que firma con sus dos apellidos, es la única que venía con la fotocopia de la rejilla terminada, y es la única que me ha costado el lunes entero.

Empiezo por donde usted no me ataca, porque es lo que esperan las otras diez.

La 14 vertical era ALMÓNDIGA, nueve letras, y mi definición decía: «Albóndiga mal dicha y bien recogida». La palabra existe. Bien dicha no está, y por eso la definición lo avisa; pero el diccionario la trae, con dos avisos: delante, la marca de desusada; detrás, la nota de que se usa como vulgarismo. Igual que trae otros cientos que nadie discute porque nadie los pone en una cuadrícula. Quien llega a esa casilla habiendo leído «mal dicha» no se lleva un error a casa.

Y ahora lo suyo, que es otra cosa y es peor para mí.

Usted puso ALBÓNDIGA, con be, y me manda la rejilla cerrada. Yo pensaba que eso era imposible, y he tardado una mañana en entender que no lo es.

Las dos grafías se diferencian en una sola casilla: la tercera. Mi eme contra su be. Ahí cruza la 21 horizontal, tres letras, y esa casilla es su primera letra. Con mi eme, la 21 horizontal es MUS. Con su be, es BUS.

Mi definición para esa casilla decía: «En el bar, a las siete».

Escribí eso. Lo escribí a conciencia y hasta me pareció elegante. En mi cabeza era el mus de las siete, que es lo que se juega en el bar de mi calle desde que yo tengo memoria. En su rejilla es el autobús de las siete, que para en la puerta de un bar en no sé cuántos pueblos de este país. Las dos cosas están en el bar y las dos son de las siete. Yo no escribí una definición: escribí un ambiente, y un ambiente no cierra una casilla.

De modo que el domingo había dos crucigramas, el mío y el de usted, y los dos cerraban. El que falla ahí soy yo.

El jueves saldrá publicado que las dos soluciones son válidas, con la marca del diccionario copiada tal cual, y la definición de la 21 horizontal cambiada por una que solo admita una respuesta. Eso lo arreglo yo y no tiene mérito.

Lo otro sí se lo pido a usted: que me deje imprimir su carta al lado de la mía, con su nombre y sus dos apellidos. He mandado a este periódico más de seiscientas cuadrículas y nadie me había demostrado nunca, con una fotocopia encima de la mesa, que una de ellas tuviera dos salidas. Si me dice que no, lo entenderé y no se publicará.

Pero dígamelo pronto, señora Gorostiza, que la página se cierra el jueves y esta vez quiero equivocarme con tiempo.

Ildefonso Berruguete