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Idea · Del catálogo de Margen

El euríbor bajó dos puntos y tu recibo tardó un año

En octubre de 2023, el euríbor a doce meses —el índice al que están atadas casi todas las hipotecas variables españolas— cerró el mes en el 4,160 %, su valor más alto en quince años. En mayo de 2025 cerró en el 2,081 %. Entre esas dos fechas el índice se dejó dos puntos enteros, y hay recibos que en todo ese tiempo se movieron una sola vez, porque en una hipoteca variable el que manda es el día en que a ti te revisan.

Eso está escrito en tu escritura y tiene cinco piezas.

1. El índice que te aplican es la media de un mes entero. El euríbor se publica todos los días hábiles, pero el número que entra en tu cuota es otro: el tipo oficial de referencia que el Banco de España calcula como media mensual de esos valores diarios y que después se publica en el BOE, donde adquiere validez. Así lo monta la Orden EHA/2899/2011. Tu interés sale del promedio de treinta días, no de la cotización que leíste en el periódico.

2. Y el mes lo eligió tu contrato. Busca la cláusula de revisión de tu escritura. Lo habitual es que diga una de estas tres cosas: que se aplica el último valor publicado antes de la fecha de revisión, o el del mes anterior, o el del penúltimo mes anterior. Entre esas tres redacciones hay semanas de euríbor de diferencia, y en una bajada rápida esas semanas son dinero.

3. La revisión cae un día fijo del año. La mayoría de las hipotecas variables españolas se revisan cada doce meses; algunas, cada seis. Ese día se mira el valor que corresponda, se le suma tu diferencial —los puntos que el banco añade al índice—, y el resultado se queda clavado en el recibo hasta la revisión siguiente. Doce meses con el mismo número, pase lo que pase con el índice por el camino.

4. El desfase se paga en euros, y sale con una resta. Una hipoteca de 150.000 euros a 25 años con euríbor más un punto de diferencial: con el índice de octubre de 2023, el 4,160 %, la cuota es de 890,92 euros al mes; con el de mayo de 2025, el 2,081 %, es de 717,65. La diferencia son 173,27 euros cada mes. Un año entero con la cuota vieja, 2.079 euros.

5. La misma bajada vale distinto según el plazo que te quede, y aquí es donde dos hipotecados distintos sacan cuentas que no se parecen. Con 150.000 euros pendientes y 25 años por delante, esos dos puntos recortan la cuota un 19,4 %: de 890,92 a 717,65 euros. Con 60.000 euros pendientes y cinco años por delante, la misma caída la recorta un 5 %: de 1.136,68 a 1.080,28, cincuenta y seis euros al mes. La razón es aritmética y no tiene truco: cuando queda poco plazo, casi todo lo que pagas cada mes es capital, y el interés ya pesa poco sobre el total.

Dónde se mira el número bueno. La serie oficial del tipo de referencia la publica el Banco de España en su portal de estadísticas, mes a mes y con cuatro decimales, y es la misma que llega al BOE. No vale el euríbor diario que sale en los medios: el que te aplican es la media mensual, y la diferencia entre los dos puede ser de una décima.

El desfase funciona igual de bien en el otro sentido, y conviene saberlo antes de llamar al banco enfadado. Entre enero de 2022 y marzo de 2023 el euríbor pasó de −0,477 % a 3,647 %: cuatro puntos en catorce meses. El mismo mecanismo que hoy retrasa las bajadas retrasó entonces las subidas, y hubo gente que pagó un año entero el euríbor del año anterior. Es un sistema lento en los dos sentidos, y casi nadie sabe qué día le toca.

Así que mañana por la mañana, en este orden: saca la escritura o la última comunicación anual del banco y busca tres datos, que van siempre juntos —el índice de referencia, el diferencial y la fecha de revisión—; comprueba en la serie oficial del Banco de España que el valor que te aplicaron es exactamente el del mes que manda tu cláusula y no el de otro, porque el error existe y se reclama; y abre el calendario del móvil y apunta esa fecha con un aviso un mes antes.