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Idea · Del catálogo de Margen

31 piezas parecen valer menos que 24 si no comparas

Christopher K. Hsee te pone ante dos liquidaciones de vajilla. El lote pequeño trae 24 piezas y todas están intactas. El grande trae 40: conserva esas mismas 24, añade siete tazas y platillos útiles y lleva nueve piezas rotas. Si cuentas lo aprovechable, el grande gana 31 a 24.

En 1998, Hsee mostró cada lote por separado a grupos distintos y preguntó cuánto pagarían. Quienes vieron el lote grande ofrecieron de media 23,25 dólares. Quienes solo vieron las 24 piezas perfectas ofrecieron 32,69. Nueve piezas rotas hicieron que siete piezas útiles parecieran restar valor.

Cuando otro grupo pudo mirar ambos lotes a la vez, el resultado cambió: 32,03 dólares por el grande y 29,70 por el pequeño. La comparación convirtió en visible el dato importante, la cantidad de piezas intactas. A solas, pesó más el dato fácil de juzgar: completo frente a estropeado.

El experimento no dice que menos sea mejor. Dice que un añadido malo puede contaminar la impresión de todo el conjunto cuando falta una referencia. Si comparas dos ofertas, dos currículos o dos listas, ponlas juntas, cuenta primero lo que sí sirve y aparta lo defectuoso antes de decidir.