Microrrelato · Del catálogo de Margen
Rosalía impugna la partida y Higinio abre el reglamento

—Impugno la partida, Higinio.
—Rosalía, son las once y media.
—Y a las once y veinticinco Fermín ha dado dos golpes en la mesa antes de salir con el seis doble. Artículo catorce.
—El artículo catorce habla de señas.
—Dos golpes son una seña.
—Dos golpes son artritis.
—Ábrelo.
—Lo estoy abriendo. Aquí: «Confirmada la seña, la partida se anula y se repite con las mismas parejas en la primera fecha hábil».
—Perfecto.
—El sábado.
—Perfecto.
—Con las mismas parejas, Rosalía. Llevas cuarenta años cortando el pelo en este pueblo y nunca habías impugnado nada, así que escúchame bien: con las mismas parejas.
—Ya te he oído.
—Baldomero el sábado está en Salamanca. Que le operan de cataratas.
—Ya.
—Y la suplente de la lista es Cheli. La del bar.
—Higinio.
—Dime.
—¿Cómo se retira una impugnación?
—Se retira diciendo «retiro la impugnación» delante del árbitro y de la parte contraria.
—Retiro la impugnación.
—Que conste que yo juego muy bien.
—Cheli, tú cierra.