Idea · Del catálogo de Margen
El dividendo no te da dinero nuevo: lo saca de tu acción

Cobras cincuenta euros de dividendo y parece dinero llovido del cielo. No lo es: sale de la propia empresa y, por tanto, de la propia acción que tienes en cartera.
El día que el título cotiza ya sin derecho a ese reparto —la fecha ex-dividendo— el precio abre descontado más o menos en lo que va a pagar. Si tenías mil euros en acciones y reparten un 5 %, por la tarde tienes 950 euros en acciones y 50 euros en la cuenta. Mil euros seguían siendo mil euros.
Salvo por una cosa: Hacienda cobra por el camino. Los dividendos tributan como rendimiento del capital mobiliario y llevan una retención del 19 % en el momento del cobro, así que de tus 50 euros te llegan 40,50. Y desde 2015 no hay colchón: la exención de los primeros 1.500 euros anuales en dividendos se eliminó.
Resultado: has movido 50 euros de un bolsillo tuyo a otro bolsillo tuyo y por el traslado has pagado 9,50.
Así que antes de comprar una acción «por el dividendo», busca dos fechas en el apartado de accionistas de su web: la ex-dividendo y la de pago. Si compras el día antes solo para cobrarlo, lo único que te garantizas es la retención.