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Idea · Del catálogo de Margen

Una casilla explica el 99 % de donantes de Austria

Marcas una casilla en un impreso, o la dejas en blanco, y crees que ahí has decidido algo sobre tu propio cuerpo. En 2003, Eric Johnson y Daniel Goldstein publicaron en la revista Science una comparación incómoda: en Alemania constaba como donante de órganos el 12 % de la población; en Austria, el 99,98 %. Países vecinos, mismo idioma, encuestas de opinión casi calcadas.

Los dos preguntan lo mismo al revés. Alemania quiere que digas que sí para apuntarte; Austria da por hecho que sí y quiere que pidas salirte. Dinamarca, con el impreso alemán, se quedaba en el 4,25 %; Suecia, con el austríaco, llegaba al 85,9 %.

La casilla que viene puesta de fábrica acaba siendo la respuesta de casi todo el mundo, porque leer formularios cansa y decidir cansa más. Y eso no mueve solo donaciones: mueve seguros de viaje, permisos de datos, planes de pensiones de empresa y suscripciones que se renuevan solas.

Mañana, en el primer papel que firmes —una renovación, un alta, una compra desde el móvil—, busca las casillas que ya vienen marcadas antes de mirar el precio. Vienen marcadas porque alguien contó cuánta gente las mira.