← Todas las lecturas

Microrrelato · Del catálogo de Margen

Remitente desconocido

La carta llegó sin sello, sin remite y con mi nombre escrito con mi propia letra.

Decía: «No abras la puerta a las nueve».

Eran las nueve y cuatro minutos cuando terminé de leerla. Alguien llamó. Y por un instante, antes de levantarme, no recordé si yo vivía sola.