Curiosidad · Del catálogo de Margen
Por qué el metal parece más frío que la madera

Pon la mano sobre una mesa de madera y luego sobre una barra de metal en la misma habitación. El metal parece helado y la madera casi templada. Pero si les pusieras un termómetro, marcarían lo mismo: la temperatura de la sala.
Lo que notas no es el frío del objeto, sino la velocidad a la que te roba el calor. El metal es un gran conductor: absorbe el calor de tu piel muy deprisa, y ese vaciado rápido es lo que tu cerebro interpreta como 'frío'. La madera conduce fatal, así que apenas te quita calor y por eso parece más cálida.
Lo curioso es que funciona al revés en verano. Una hebilla de metal al sol quema mucho más que la tela del cinturón, aunque estén igual de calientes: ahora el metal te mete calor a toda prisa. Tu piel nunca mide temperatura. Mide trasiego de calor.