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Curiosidad · Del catálogo de Margen

Cuando un tulipán costaba una casa

En la Holanda del siglo XVII, unos simples bulbos de tulipán llegaron a alcanzar precios astronómicos. Por los ejemplares más raros y codiciados se pagaron sumas comparables al precio de una casa.

Era el auge de la "tulipomanía". Los tulipanes, recién llegados desde Oriente, se pusieron de moda entre las clases adineradas, y pronto la gente compraba bulbos no para plantarlos, sino para revenderlos más caros. El precio subía porque todos esperaban que siguiera subiendo.

En 1637 la burbuja estalló: los precios se desplomaron en cuestión de días y muchos se arruinaron. Suele citarse como una de las primeras grandes burbujas especulativas documentadas, un espejo en el que aún hoy se mira cada nueva fiebre financiera.

Fuente: Rijksmuseum (Ámsterdam)