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Curiosidad · Del catálogo de Margen

Un rayo es más caliente que la superficie del Sol

El aire por el que pasa un relámpago puede alcanzar unos 30.000 kelvin, cinco veces más caliente que la superficie del Sol, que ronda los 6.000.

El motivo es que el aire es un pésimo conductor de electricidad. Cuando una descarga se abre paso a la fuerza por él, lo calienta de golpe hasta convertirlo en plasma incandescente. Ese calentamiento brutal e instantáneo expande el aire de forma explosiva, y esa onda de choque es lo que oímos como trueno.

Todo ello dura una fracción de segundo. En ese instante, un trozo de cielo sobre tu cabeza fue más caliente que la cara del Sol.