Curiosidad · Del catálogo de Margen
Ahora mismo respiras casi solo por una fosa nasal

Tápate una fosa nasal y respira. Luego la otra. Casi siempre una de las dos va más suelta: en ese momento estás usando sobre todo ese lado.
El otorrinolaringólogo alemán Richard Kayser lo describió en 1895 y le puso nombre: ciclo nasal. Los cornetes —tres repisas de hueso y mucosa que sobresalen dentro de cada fosa— se hinchan de sangre en un lado mientras se deshinchan en el otro, y se van turnando cada una a cuatro horas, de día y de noche, sin que te enteres. Lo tienen entre el 70 y el 80 % de los adultos sanos.
No es una avería. El lado congestionado descansa y se rehidrata mientras el otro trabaja, y el aire, al pasar más despacio por el lado estrecho, le da tiempo a las moléculas olorosas a pegarse a la mucosa. Por eso hay olores que se cazan mejor por una fosa que por la otra.
La comprobación casera dura diez segundos: acerca un espejo a la nariz y sopla. Las dos manchas de vaho casi nunca salen del mismo tamaño.