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Curiosidad · Del catálogo de Margen
La primera programadora vivió antes que los ordenadores

El primer programa de la historia lo escribió una mujer en 1843, casi un siglo antes de que existiera el primer ordenador.
Ada Lovelace estudió la máquina analítica que Charles Babbage solo había imaginado sobre el papel, y escribió para ella un algoritmo completo. Pero fue más lejos que nadie de su tiempo: intuyó que aquellas máquinas no servirían solo para hacer cuentas, sino que algún día podrían componer música o crear arte.
Tardó un siglo en demostrarse que tenía razón.