
De: Fermín Calvo Para: Idoia Aramendi Asunto: Reclamación sobre el bingo de los jueves Fecha: 25 de agosto de 2026, 08:12
Señora Aramendi:
Mi madre, Milagros Beitia, asegura que lleva once jueves seguidos ganando el bingo de la residencia. Después escoge la película del domingo. La primera semana me hizo gracia. La undécima exige datos.
Soy actuario. Llevo veintisiete años trabajando con frecuencias poco habituales. También sé que una racha improbable puede ser legítima. Por eso no acuso a ningún empleado todavía.
Necesito cuatro comprobaciones:
1. Número de residentes presentes cada jueves. 2. Número total de cartones vendidos. 3. Cartones jugados por mi madre. 4. Nombre de quien cantó cada bingo y persona que recibió cada premio.
Milagros trabajó cuarenta y un años en una caja bancaria. Detectaría una condescendencia antes que yo. Si alguien la favorece por su edad, el gesto terminará humillándola.
Ruego respuesta antes de la próxima partida. Esperaré al libro de registro antes de presentar una reclamación formal.
Atentamente, Fermín Calvo Actuario de seguros
De: Idoia Aramendi Para: Fermín Calvo Asunto: Re: Reclamación sobre el bingo de los jueves Fecha: 25 de agosto de 2026, 13:46
Estimado señor Calvo:
He contrastado las actas del bingo con la hoja de programación cinematográfica y ambos documentos estaban registrando cosas distintas. En las actas constan once victorias repartidas entre cinco residentes: tres de Milagros, tres de Teresa, dos de Pilar, dos de Carmen y una de Rosario. En la hoja del cine aparece su madre como titular de la elección durante todos los domingos correspondientes. La asociación entre ambas columnas convirtió dos hechos administrativos en una sola racha aparente.
Es una actividad pequeña. Bajan ocho o nueve residentes a la sala polivalente y se venden entre siete y nueve cartones en total. El precio unitario es de veinte céntimos. En todas las sesiones examinadas se cargaron seis cartones a Milagros: dos quedaron delante de ella y cuatro fueron entregados, uno por persona, a Teresa, Pilar, Carmen y Rosario. Cada una los marcó desde su asiento. Los restantes asistentes compraron los pocos cartones ajenos al grupo.
Las bolas las cantaron auxiliares distintos según el cuadrante. Las series utilizadas no muestran duplicados ni selecciones reservadas. Falta establecer por qué una sola residente pagaba cartones repartidos entre cinco mesas y cómo acabaron a su nombre las ocho elecciones procedentes de las otras cuatro ganadoras. Hablaré mañana con las cinco por separado y dejaré constancia conjunta de sus respuestas.
Atentamente, Idoia Aramendi Directora de la residencia
De: Fermín Calvo Para: Idoia Aramendi Asunto: Preguntas sobre los seis cartones Fecha: 25 de agosto de 2026, 14:19
Idoia:
Tomo una sesión con ocho cartones vendidos. Mi madre pagó seis y solo juega dos. Entonces no gana mi madre: gana su grupo, y con seis cartones de ocho lo normal es que gane tres jueves de cada cuatro.
Mi cálculo inicial partía de una mesa grande. Corrijo: partía de una mesa imaginaria. Con seis cartones de veinticinco, que es la mesa que yo me había inventado sin preguntar, once seguidas serían una entre más de un millón. Con seis de ocho, y contando el grupo entero en vez de a una señora sola, son una entre veinticuatro. Llevo veintisiete años cobrando por no confundir esas dos cifras.
Quedan tres cuestiones:
1. ¿Las cuatro residentes juegan para Milagros o para sí mismas? 2. ¿Quién conserva el vale de cafetería cuando gana una de ellas? 3. ¿Cómo recibe mi madre una elección de película que corresponde a otra persona?
No hace falta revisar la extracción de bolas mientras las respuestas coincidan entre las cinco y con el dinero registrado. Sí conviene separar en el libro quién paga, quién juega y quién recibe cada parte del premio. Ahora las tres funciones aparecen mezcladas.
Suspenda mi reclamación hasta terminar las entrevistas. No la archive aún. Primero quiero saber si el acuerdo es voluntario y simétrico.
Fermín Calvo Actuario
De: Idoia Aramendi Para: Fermín Calvo Asunto: Resultado de las entrevistas Fecha: 26 de agosto de 2026, 16:52
Fermín:
Las entrevisté por separado, en la sala de visitas, y ninguna me preguntó por qué. Rosario empezó a contestarme antes de sentarse. Las cinco han descrito el mismo trato sin discrepancias relevantes. Milagros compra los seis cartones y paga 1,20 euros. Juega dos. Entrega los otros cuatro a Teresa, Pilar, Carmen y Rosario, que juegan cada una el suyo, sentadas en sus lugares habituales y sin recibir indicaciones del personal. Si cualquiera de ellas canta bingo, conserva íntegro el vale de cafetería de 4,80 euros. El derecho a escoger la película pasa a Milagros. A cambio del conjunto, tu madre les cede cada jueves su parte del carrito de la merienda.
El intercambio les sirve por motivos diferentes. Dos prefieren el vale porque reciben visitas en la cafetería; otra no quiere comprar cartones; la cuarta acepta el bollo de Milagros y mantiene su propio zumo. Tu madre paga más y se queda con el único premio que le importa. Ninguna de las otras cuatro aporta dinero, pierde una posible consumición ni renuncia a marcar su cartón. Las cinco dijeron: «Aquí nadie pierde».
Milagros cantó bingo tres de los once jueves. Los otros ocho los cantaron Teresa, Pilar, Carmen y Rosario, que se quedaron con sus vales y cedieron la elección en el acto, tal como habían pactado antes de jugar. Ningún auxiliar intervino en esas cesiones. Las actas identifican correctamente a las ganadoras; fue la hoja del cine la que omitió el origen del derecho.
Al preguntar qué título había escogido Milagros en la última sesión, recibí cinco respuestas diferentes. Carmen pidió una votación delante de mí para demostrar el procedimiento. He aplazado esa parte hasta poder explicártela con el resultado completo.
Idoia Aramendi Dirección
De: Fermín Calvo Para: Idoia Aramendi Asunto: Retirada y última comprobación Fecha: 26 de agosto de 2026, 17:31
Idoia:
Retiro la insinuación contra el personal. La reclamación puede cerrarse cuando conste por escrito que las cinco aceptan el trato.
Pido tres ajustes:
1. Registre a Milagros como pagadora de los seis cartones. 2. Mantenga a cada residente como jugadora del cartón que marca. 3. Separe el vale de cafetería del derecho cinematográfico cuando tengan destinatarias diferentes.
Me corrijo también en lo principal. Investigué una sucesión de sorteos amañados sin pedir el tamaño del sorteo. Después confundí a la ganadora del bingo con la titular de la película. Eran dos errores míos. En mi oficio el segundo tiene nombre: definí mal el suceso. Conté once victorias de una señora donde había once victorias de cinco y once elecciones de una sola, y las elecciones no se sortean.
Queda la respuesta que aplazó. Mi madre afirma que manda sobre la programación, pero durante estas semanas se han proyectado títulos que nunca escogería sola. Quiero saber qué ocurre después de recibir formalmente el derecho.
Fermín
De: Idoia Aramendi Para: Fermín Calvo Asunto: La elección del domingo Fecha: 27 de agosto de 2026, 12:34
Fermín:
Después de cada bingo, las cinco votan la película. Dos presentan candidatas, otra descarta las que ya han visto y todas levantan la mano. Milagros utiliza su condición de titular para comunicar a actividades el título ganador. Las tres victorias de Milagros y las ocho cesiones han producido once votaciones, de modo que llevan once domingos decidiendo juntas la programación de la casa.
El reglamento concede la elección a quien gana y permite que esa persona consulte a otras residentes. Mantendremos el acuerdo. Desde esta tarde, el libro distinguirá pagadora, jugadoras, receptora del vale y titular de la película. Administración ha resistido la tentación de abrir una subcomisión permanente para cinco señoras que ya celebran reuniones sin convocarnos. Le adjunto el acta de la votación de prueba, firmada por las cinco: es el único documento de esta casa salido de una reunión sin orden del día.
He presenciado la votación de prueba. Se propusieron una película francesa, una de juicios y el wéstern anunciado por actividades. El wéstern recibió una mano, perteneciente a un residente que ni siquiera participa en el bingo. Milagros miró el cartel, reunió a sus cuatro compañeras y dijo: «Esta tarde ganamos otra vez, que el domingo no pienso ver vaqueros».
Idoia