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Curiosidad · Del catálogo de Margen

Eres más alto por la mañana

No es una impresión: por la mañana mides algo más que por la noche, cerca de un centímetro. Y el culpable es tu columna vertebral.

Entre vértebra y vértebra hay unos discos blandos, rellenos de líquido, que funcionan como amortiguadores. Durante el día, de pie o sentado, el peso del cuerpo los va aplastando poco a poco y pierden un pelín de altura. Sumado a lo largo de toda la columna, se nota.

Por la noche, tumbado, esos discos dejan de soportar peso y se rehidratan como esponjas, recuperando su grosor. Por eso amaneces un poquito más estirado.

Los astronautas lo viven en grande: sin apenas gravedad que los aplaste, la columna se estira y llegan a crecer varios centímetros en órbita. Volver a la Tierra, para ellos, es también volver a encoger.