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Curiosidad · Del catálogo de Margen

Había mamuts cuando se alzó la pirámide

Colocamos a los mamuts en un pasado brumoso, junto a los cavernícolas y las pinturas rupestres. Y a las pirámides, en el amanecer de la civilización. Parecen dos mundos separados por un abismo de tiempo.

Pero los cálculos no engañan. La Gran Pirámide de Guiza se terminó hacia el 2560 a.C. Y en la isla de Wrangel, un pedazo de tierra helada al norte de Siberia, sobrevivió una población aislada de mamuts lanudos hasta alrededor del 2000 a.C. Es decir: cuando el último bloque coronó la pirámide, todavía quedaban mamuts respirando en el planeta, y siguieron haciéndolo cinco siglos más.

Eran los últimos mamuts del planeta: una población aislada y menguante, con un genoma cada vez más empobrecido por siglos de endogamia. Faraones y mamuts compartieron mundo sin saberlo. La historia no avanza en líneas ordenadas: a veces dos épocas que creíamos lejanísimas se dan la mano.