
Hay más partidas de ajedrez posibles que átomos en el universo observable. No es una metáfora: es una estimación matemática con nombre propio.
En 1950, Claude Shannon, el padre de la teoría de la información, publicó un artículo pionero sobre cómo programar una máquina para jugar al ajedrez. Allí estimó que el número de partidas posibles ronda un 1 seguido de 120 ceros. Los átomos del universo observable se calculan en torno a un 1 seguido de 80 ceros. La diferencia no es el doble ni el triple: son cuarenta órdenes de magnitud.
Esa cifra, el número de Shannon, explica algo importante: ningún ordenador ganará al ajedrez calculándolo todo, porque todo no cabe en el universo. Las máquinas que hoy nos aplastan no lo exploran entero: aprenden a mirar solo donde importa.
Fuente: Philosophical Magazine (artículo de Claude Shannon, 1950)