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Curiosidad · Del catálogo de Margen

El animal de tres corazones y sangre azul

El pulpo funciona con un plan corporal que parece de otro planeta. Bombea la sangre con tres corazones: dos la empujan hacia las branquias y el tercero, al resto del cuerpo. Y esa sangre es azulada, porque en vez de hierro usa cobre para transportar el oxígeno.

Lo más raro está en su sistema nervioso. De sus cerca de quinientos millones de neuronas, unas dos terceras partes no están en la cabeza, sino repartidas por los ocho brazos. Cada brazo puede tantear, agarrar y reaccionar con bastante autonomía, casi como si tuviera criterio propio.

Por eso un pulpo puede estar abriendo una concha con unos brazos mientras otros exploran una grieta. No es un cuerpo mandado por un único jefe: es más bien un equipo de ocho que se coordina sobre la marcha.